Gana el Juego

El juego es la vida misma, ¿cómo ganamos la partida? Esta es una pregunta algo compleja de contestar pero en algún momento, es necesario hacer un alto en el camino y buscarle una respuesta. Como cada persona es única, las respuestas serán diversas, no existe una que solucione la vida de todos los seres humanos que habitamos el planeta, sin embargo, a continuación te voy a plantear lo que en mi opinión son los 10 tips para lograrlo.

  • Aprende de tus errores y crece con ellos: equivocarnos es lo mejor que nos puede suceder pues la perfección suprime de alguna manera el crecimiento en todos los aspectos, a nivel personal, espiritual, e incluso económico en algunos casos. Muchas veces se hace necesario tomar riesgos para avanzar, salir de la zona de confort genera ese ingrediente extra que nos permite avanzar, el fracaso nutre el éxito.
  • Dejar fluir: todo pasa en el momento perfecto, ni antes ni después, todo está dado por el universo para algo, dejar fluir es clave para aprender a recibir y aceptar lo que nos es dado para nuestra evolución. Entiende que eso que anhelaste y que tal vez no sucedió tiene un para qué y con el tiempo la vida misma te va a demostrar que te tenía reservado algo mejor.
  • Jugar acompañado: juega solo y llegarás lejos, juega acompañado y lo harás más rápido. El juego es más satisfactorio rodeado de personas para las que te vuelves un referente, personas que se vuelven una comunidad y se apoyan mutuamente, seres humanos que se desean bienestar de manera genuina, encuentra esta bendición y atesórala porque de nada sirve cumplir metas y sueños si no tienes con quien compartirlos.
  • La felicidad es una decisión: ser feliz está a la distancia de tomar la decisión de serlo, la vida nunca va a ser perfecta, siempre habrá dificultades, retos, obstáculos por superar pero de eso se trata, la línea de la vida es un vaivén, son altibajos constantes que producen aprendizaje, de ti depende ver siempre lo bueno, ver el vaso medio lleno o medio vacío.
  • El poder del ahora: vive cada instante, claro que hay que planear, pero la vida es lo que pasa mientras haces planes, la planificación es buena para tener un norte pero la mayoría si no todas las veces, los planes jamás ocurren como los imaginas, disfruta el proceso, vive el momento, domina tu mente, haz lo que deseas, olvídate de lo que piensan los demás, vive en mindfulness.
  • La gratitud: agradece todos los días por lo bueno y lo desafortunado que te ocurre, al final todo es positivo, todo es perfecto y está alineado a un poder superior, entre más agradeces, más abundancia tienes y entre más te quejas, el universo en su sabiduría te quita eso de lo que tanto reniegas para que lo valores, pero ¿para qué esperar a perder para apreciar lo que tienes?
  • Vive la vida que sueñas: sé tu mismo, comprométete contigo mismo, sé fiel a tus creencias, a tus convicciones, a tus sueños, a tus metas, Dios te ha dado libre albedrío pero también una oportunidad única de vivir, el solo hecho de haber despertado hoy es un regalo infinito, vive la vida que tú quieres para ti y no la que los demás creen que deberías tener, hazlo o te arrepentirás, es mejor pedir perdón que pedir permiso.
  • Vive sin apegos: no te aferres a personas y mucho menos a bienes materiales, soltar es vital para vivir plenamente, aprende a amar de manera real entregando sin reservas y sin esperar nada a cambio, toma decisiones de dejar atrás sitios, renuévate constantemente, abre tus brazos para recibir.
  • El sufrimiento es opcional: elegimos sufrir o aprender, elegimos apegarnos a aquello que nos hace mal o por el contrario dejarlo ir para estar en paz, elegimos luz u oscuridad, felicidad o infelicidad, amor o miedo, parece sencillo, no lo es, pero está en nuestras manos la perspectiva con la que miramos lo que nos ocurre, podemos sentarnos en el problema o buscar soluciones, enfrentar nuestros miedos o quedarnos en ellos, al final si tú no decides, la vida decide por ti.
  • Juega en grande: somos una extensión de Dios, no necesitamos mendigar amor porque ya somos amor, somos creados a imagen y semejanza de Él, por eso somos infinitamente poderosos y tenemos la responsabilidad de usar ese poder, venimos a este mundo con una misión y estamos llamados a descubrirla. Jugar a ser pequeños para que otros brillen solo nos hace esconder nuestra supremacía, jugar a ser grandes en cambio, inspira a los demás a seguir tu ejemplo para brillar juntos.
Vive la vida que sueñas

Tú decides: ¡Gana el Juego!

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